El Pozo de los Humos (Masueco de la Ribera)

En el parque natural de Las Arribes del Duero, es el modesto río Uces el encargado de crear uno de los espectáculos naturales más vistosos y visitados: la cascada del Pozo de los Humos. Esta caída libre de agua de 50 metros entre paredes de granito produce una nube de vapor que es muy llamativa.

el río Uces en el paraje de el Pozo de los Humos

Para conocer el sitio hay dos opciones: acercarse hasta la parte superior del salto, desde la vertiente izquierda del río para asomarse desde la pequeña plataforma metálica que vuela sobre la cascada (eso si no tienes vértigo, claro), o bien contemplarla con más perspectiva desde un mirador situado en la otra margen del río. En ambos lugares existen senderos angostos y con gran pendiente que conducen a la base del salto.

inicio de la cascada en el Pozo de los Humos

Vayas a uno u otro lado del río, es importante hacerlo en una época en la que éste lleve agua, pues su caudal es casi estacional, y como te acerques en los meses más secos te perderás el espectáculo, y aunque puedas observar un entorno natural de gran belleza, no es lo mismo sin los «humos».

calle en Masueco de la Ribera
paisaje rural de las Arribes (Masueco)

Yo comienzo en Masueco, y antes de dirigirme al Pozo, caliento piernas callejeando y conociendo este pequeño pueblo. Soy de los que pienso que hasta en los sitios más anodinos, si sabes mirar, descubres cosas curiosas y desconocidas. Así que después de sorprenderme con una casa modernista edificada en granito y con una bella portada gótica en la torre de la Iglesia, emprendo rumbo al mirador del Pozo de los Humos

Desde la iglesia del pueblo el GPS midió 3,2 km de paseo, siendo los dos primeros, hasta el pequeño espacio destinado a aparcamiento de vehículos, de recorrido prácticamente llano y sombreado entre bosque de robles y quejigos.

camino del pozo

El resto del camino es una pista de fuerte pendiente que desciende unos 200 m. de altitud hasta el pozo. El recorrido en este tramo está amenizado por unas buenas vistas panorámicas sobre el río Uces, el Pozo y el tajo por las cual transcurre el cauce una vez producido el salto, hasta su desembocadura en el Duero unos cientos de metros más abajo.

Una vez alcanzado el Pozo, lo primero que deseas es asomarte al voladizo metálico que hace de mirador. Pero si tienes vértigo mejor no hacerlo y observar el espectáculo desde otros puntos de vista menos espectaculares, o simplemente reposar en la pequeña explanada con el estanque donde las aguas calmadas esperan el momento de despeñarse.

Uno se puede pasar horas quieto escuchando, reposando la mirada sobre las aguas, meditando, como escribió Unamuno cuando visitó este lugar que tanto le agradó. Pero esos eran otros tiempos. Hoy el visitante llega, se hace el selfie, lo sube a la red y se marcha a otro lugar esperando que su foto obtenga muchos likes.

Como es bien sabido, para observar cualquier cosa en toda su dimensión hay que alejarse lo suficiente. Y para eso hay que ir al otro lado del río, al mirador que hay en la parte de Pereña. Pero eso será otro día

Track GPS del camino (pincha en imagen para descargar)